sábado, 28 de febrero de 2009

17. Hoy te vuelvo a encontrar (con acordes)

Mi - La
Nos volvemos a encontrar una vez más aquí,
Si 7 - Mi
como el día en que te conocí.
Do #m - Fa•#m
Hablabas de amar a mis hermanos,
Si 7
y yo te creí.

Tus palabras me llenaban de a poquito,
se metían en mí corazón,
cuan intenté seguir tus pasos,
creo que me perdí.

Mi- La- Si 7
Y hoy te vuelvo a encontrar otra vez,
Mi - La -Si 7
quiero ir de tu mano hasta el fin.
Mi - La -Si 7
No sé si esta vez lo conseguiré
Mi - La- Si 7
al menos sé que otra vez lo intentaré…
Do #m - Fa # m
Y si me vuelvo a perder, esperá,
Si 7 - Mi
no dejés que me aleje, Jesús.

jueves, 26 de febrero de 2009

16. Esperando contra toda esperanza (con acordes)


Do - Sol - Lam - Mim
Hoy al fin tenemos que seguir caminando
Fa - Do - Sol
en paz, esperando contra toda esperanza.
Y es así que todo va a cambiar, resucitarás, esperamos contra toda esperanza.

Do - Lam
Vos sos la Vida, sos la Paz,
Fa - Sol
vos sos nuestra esperanza.
Sos el camino para andar,
sos fuerza y sos confianza.

No aflojar, seguirte hasta el final,
Tu cruz abrazar, esperando contra toda esperanza.
Y esperar, también es transformar un sueño en realidad.
Esperando contra toda esperanza.

miércoles, 25 de febrero de 2009

15. Hoy perdoname (con acordes)


DO - SOL7 - Lam - FA -Rem - SOL
Hoy perdóname, hoy por siempre,
DO - DO7
sin mirar la mentira,
FA - Fam
lo vacío de nuestras vidas,
DO - Lam
nuestra falta de amor
SOL7
y caridad.

DO - SOL7 - Lam - FA- Rem - SOL
Hoy perdóname, hoy por siempre,
DO - DO7
aún sabiendo que he caído,
FA - Fam
que de Ti siempre había huido,
DO - Lam
hoy regreso arrepentido,
Rem - SOL
/¡Vuelvo a Ti!/ (bis)
DO - Lam -Rem -SOL
/¡Vuelvo a Ti!/ (bis)

martes, 24 de febrero de 2009

14. Quiero ser santo (con acordes)


Sol
Quiero ser santo Señor,
Do - Re
me cuesta tanto seguirte.
Quiero ser santo Señor,
porque vos me lo pediste.
Mim
Y aunque me cueste,
Sim
aunque no pueda,
Do
aunque reviente
Re
aunque me muera…

Sol - Mim - Do - Re
sólo lanzado a la aventura de tu amor,
mi vida tiene sentido.

Con los pies en la tierra,
pero los ojos en el cielo,
necesito tu mano,
porque solo no puedo.

domingo, 22 de febrero de 2009

13. Escúchame Dios (con acordes)

Do -Sol- La m -Mi m
Señor son tus ojos dolor y ternura
Fa - Do- Sol
tus manos llagadas sembrando Amor,
y en tu Palabra la fuente de vida
que alumbra las almas que van a vos.

Do -Sol- La m
Escúchame Dios, escúchame Dios,
Mi m - Fa
quiero llegar, quiero llegar
Do - Sol
al horizonte donde haya paz.

Quiero servir, quiero servir
hasta morir, hasta morir
a los hermanos que veo en Ti.

Tu corazón llora el pecado del hombre
e invoco tu nombre por mi redención.
Y con el sol las tinieblas se alejan,
y arrepentido yo vuelvo a vos.

sábado, 21 de febrero de 2009

11 de octubre, canonizacion del Hermano Rafael


Del texto: "Las piruetas de los nabos" del Hermano Rafael
(...)
El día está triste, unas nubes muy feas, un viento “si es no es” fuerte, algunas gotas de agua que caen como de mala gana y que lamen los cristales y, dominándolo todo, un frío digno del país y de la época.

Lo cierto es que aparte del frío, que lo noto en mis helados pies y refrigeradas manos, todo esto se puede decir que casi me lo imagino, pues apenas he mirado la ventana. La tarde que padezco hoy es turbia, y turbio me parece todo. Algo me abruma el silencio, y parece que unos diablillos están empeñados en hacerme rabiar, con una cosa que yo llamo recuerdos… Paciencia y esperar.

En mis manos han puesto una navaja, y delante de mí un cesto con una especie de zanahorias blancas muy grandes y que resultan ser nabos. Yo nunca los había visto al natural, tan grandes y tan fríos ¡Qué le vamos a hacer!, no hay más remedio que pelarlos.

El tiempo pasa lento, y mi navaja también, entre la corteza y la carne de los nabos que estoy lindamente dejando pelados.

Los diablillos me siguen dando guerra ¡¡Que haya yo dejado mi casa para venir aquí con este frío a mondar estos bichos tan feos!! Verdaderamente es algo ridículo esto de pelar nabos, con esa seriedad de magistrado de luto.

Un demonio pequeñito, y muy sutil, se me escurre muy adentro y de suaves maneras me recuerda mi casa, mis padres y hermanos, mi libertad, que he dejado para encerrarme aquí entre lentejas, berzas y nabos.

El día está triste… No miro la ventana, pero lo adivino. Mis manos están coloradas, coloradas como los diablillos; mis pies ateridos… ¿Y el alma? Señor, quizás el alma sufriendo un poquillo… Mas no importa…, refugiémonos en el silencio.

Transcurría el tiempo, con mis pensamientos, los nabos y el frío, cuando de repente y veloz como el viento, una luz potente penetra mi alma… Una luz divina, cosa de un momento… Alguien que me dice que ¡qué estoy haciendo! ¿Qué estoy haciendo? ¡Virgen Santa!! ¡qué pregunta! Pelar nabos… ¡pelar nabos! ¿Para qué?... Y el corazón dando un brinco contesta medio alocado: pelo nabos por amor…, por amor a Jesucristo.

(...)

En el mundo se desaprovecha mucho, pero es que el mundo distrae… Tanto vale en el mundo el amar a Dios en el hablar, como en la Trapa en el silencio; la cuestión es hacer algo por Él…, acordarse de Él… El sitio, el lugar, la ocupación, es indiferente.

Dios me puede hacer tan santo pelando patatas que gobernando un Imperio.

Qué pena que el mundo esté tan distraído…, porque he visto que los hombres no son malos…, y que todos sufren, pero no saben sufrir…

Si por encima de la frivolidad, si por encima de esa capa de falsa alegría con que el mundo oculta sus lágrimas, si por encima de la ignorancia de lo que es Dios, elevaran un poco los ojos a lo alto…, seguramente les ocurriría lo que al fraile de los nabos…, muchas lágrimas se enjugarían, muchas penas se endulzarían y muchas cruces se amarían para poder ofrecerlas a Cristo.

Cuando terminó el trabajo, y en la oración me puse al pie de Jesús muerto…, allí a sus plantas deposité un cesto de nabos peladitos y limpios… No tenía otra cosa que ofrecerle, pero a Dios le basta cualquier cosa ofrecida con el corazón entero, sean nabos, sean Imperios.

La próxima vez que vuelva a pelar raíces, sean las que sean, aunque estén frías y heladas, le pido a María no permita se acerquen los diablillos rojos a hacerme rabiar. En cambio, le pido me envíe a los ángeles del cielo, para que yo pelando y ellos llevando en sus manos el producto de mi trabajo, vayan poniendo a los pies de la Virgen María rojas zanahorias; a los pies de Jesús, blancos nabos, y patatas y cebollas, coles y lechugas…

En fin, si vivo muchos años en la Trapa, voy a hacer del cielo una especie de mercado de hortalizas, y cuando el Señor me llame y me diga basta de pelar…, suelta la navaja y el mandil y ven a gozar de lo que has hecho…, cuando me vea en el cielo entre Dios y los santos, y tanta legumbre…, Señor Jesús, no podré por menos de echarme a reír.

viernes, 20 de febrero de 2009

12. Cinco panes y dos peces (con acordes)

La - Mi
Yo soy un mendigo de tu gracia,
Fa #m - Re
soy sólo un ladrón de tu amor.
Perderte sería mi desgracia,
no te vayas nunca mi Señor.

Re - Mi
Señor tengo cinco
La
panes y dos peces
Re - Mi - La
y veo tanto hambre alrededor.
Re - Mi
Los pongo en tus manos:
La - Fa #m
dale de comer a mis hermanos.
Re -Mi -La
Aquí está tu siervo, mi Señor.

Y cuando te pierdo, pierdo la calma.
Soy un débil que se protege en Dios.
En tu amor se limpia todo mi alma,
soy un ambicioso lléname vos.